En un hecho que genera un precedente importante y representa una fuerte fractura interna dentro del SOMU que dirige Raúl Durdos, un amplio sector de marineros anunció, antes de la medianoche, que se declaran en “libertad de acción” para comenzar la temporada de langostino en aguas nacionales.
“Los compañeros de la Unión Marítima 10 de Julio que quieran salir a navegar lo pueden hacer sin ningún tipo de impedimento, freno, ni compromiso”, hicieron saber a través de un comunicado de alto impacto por lo que representa hacia adentró del gremio de la marinería. Es la primera vez en ocho años de Durdos frente al gremio que un sector interno toma una decisión propia desconociendo a sus autoridades sindicales.
Ayer, fracasó una nueva reunión en el marco de la paritaria de la flota congeladora tangonera. Mañana miércoles se habilitaría la pesca de langostino en aguas nacionales y el sindicato que dirige (con mandato prorrogado) Raúl Durdos sigue dilatando la firma. Esta diáspora interna podría generar un efecto dominó y precipitar los acontecimientos.
Era un secreto a voces que en las filas del sindicato había una olla a presión con un creciente malestar en las bases del SOMU. Responsabilizan a Raúl Durdos, Juan Navarro, José Valderrama y al resto de la conducción por la fracasada temporada 2025 donde apenas trabajaron como más de dos meses, y dónde miles de marineros, principalmente relevos, se quedaron sin hacer tan siquiera una marea.
TEMEN LLAMAR A ASAMBLEAS
Hoy el SOMU no tiene margen para presionar con ninguna medida de fuerza, al punto que por la crisis institucional que atraviesa, ni se aventuran a llamar a asambleas en las seccionales ante el creciente malestar que tienen sus afiliados.
En tanto, en las últimas horas, la Asociación Civil Unión Marítima 10 de Julio emitió un comunicado dirigido a la marinería y a la comunidad para dejar una posición clara frente a la situación actual.
“La actividad no está frenada por falta de trabajo, está frenada por la incapacidad, la inoperancia y la falta de conducción de quienes tienen la responsabilidad de representar a los trabajadores. No es la primera vez que pasa, y las consecuencias ya las conocemos”, criticaron.
“HICIMOS DOS VIAJES”
Recordaron que “el año pasado fuimos los primeros en plantarnos en el no a la baja. Lo sostuvimos y lo defendimos. Y también tuvimos nuestras pérdidas: hicimos dos viajes defendiendo esa posición con compañeros de la 10 de julio, los bajaron, nadie los defendió y muchos quedaron sin volver a embarcar. Pero de eso también aprendimos. Sabemos que el golpe lo termina pagando siempre el marinero”, señalaron.
“Hoy el contexto es otro. Y esto hay que decirlo sin vueltas: Ya no hay un escenario posible sin pérdida. Todas las propuestas que existen son a la baja. No hay ningún camino real que no implique resignar algo. Y a esto se le suma algo que no se está diciendo como corresponde: Hay un plazo concreto. Compañeros, no se olviden: hay tiempo hasta el 9 de mayo, porque es el límite de la prórroga que tiene la conducción actual del gremio. Si no se resuelve antes de esa fecha, se pierde la zafra del norte y muy posible nación”, alertan desde la Asociación Civil Unión Marítima 10 de Julio que representa a cientos de marineros.
PELIGRO DE PERDER VIAJES
En esa línea, consideran que “después de ese plazo, al vencerse la prórroga, se quedan sin capacidad de firma. Podría haber una acefalía total. No habría firma válida para cerrar ningún acuerdo ni convenio. Estamos frente a una situación límite”, admiten.
Y agregan: “Entonces la pregunta es clara: ¿Quedarse esperando para qué? ¿Qué cosa? ¿Esperar un porcentaje más o un porcentaje menos de quita mientras se pierden viajes enteros? Porque esa es la realidad: perder los viajes en la zafra del norte no es un detalle”, señalan los marineros con demoledor sentido común
“LIBERTAD DE ACCIÓN”
“Tenemos que ser inteligentes en esto, muchachos”, advierten y en tal sentido resolvieron “después de una reunión con la Comisión, se decidió que los compañeros de la Unión Marítima 10 de Julio que quieran salir a navegar lo pueden hacer sin ningún tipo de impedimento, freno ni compromiso”, expresaron con claridad meridiana.
“Porque acá hay que priorizar lo importante: El trabajo”, reflexionan. “No vamos a cometer el mismo error del año pasado de quedarnos esperando un acuerdo que, en cualquiera de sus formas, termina siendo a la baja”, analizan.
“Y esto también hay que decirlo claro: El gremio aceptó las tres tablas que son a la baja, Más la entrega del básico absorbido en navegación. Ese es el escenario real. Entonces no hay confusión posible: Todos los caminos —con el gremio, con las cámaras o con cualquier acuerdo— terminan en una baja”, resumen responsabilizando de todo ello a la conducción con Raúl Durdos a la cabeza.
SE FRACTURÓ EL SOMU
“Entonces también que quede claro: ¿A quién van a culpar después? ¿Al trabajador por salir a trabajar sabiendo cuál es el desenlace final? No confundamos las responsabilidades. El trabajador no genera esta situación, la padece”, diferencian al tiempo de privilegiar no volver a perder meses de pesca como en 2025.
“Por eso la decisión es salir a trabajar. No desde la conformidad, no desde la entrega, sino desde la necesidad concreta”, precisan. “Se va a salir bajo protesta, dejando expresamente asentado que existe un convenio vigente, que las condiciones actuales se dan en un conflicto no resuelto, y que se reserva el derecho a iniciar todos los reclamos, litigios y acciones legales que correspondan en el futuro”, anunciaron.
“NO SE ESTÁ ACEPTANDO LA BAJA”
En el tramo final del comunicado expresan: “Esto tiene que quedar bien claro: No se está aceptando la baja. Se está trabajando en un escenario donde la baja ya está presente en todos los caminos. La diferencia es simple: o se trabaja y se sostiene a la familia, o se queda en tierra perdiendo todo”, dice el comunicado dado a conocer en las últimas horas de la noche del lunes. Insisten en que “la responsabilidad de haber llegado a este punto es de una conducción sindical nacional que ha demostrado incapacidad, inoperancia, ignorancia de la realidad y falta total de respuestas. No vamos a repetir el error del año pasado. Porque este año no es el mismo escenario: Los tiempos son más cortos, los riesgos son mayores y las consecuencias pueden ser definitivas. Hoy la decisión es clara: trabajar, dejar todo asentado y reclamar lo que corresponde cuando corresponda”, concluyeron.

