El ministro de Defensa de la Nación, Teniente General Carlos Alberto Presti, acompañado por el canciller Pablo Quirno, recorrió junto a autoridades de la Armada Argentina el sector de la península de Ushuaia donde se proyecta construir la Base Naval Integrada, próximo al actual Aeropuerto Internacional de la ciudad.
La iniciativa contempla una nueva infraestructura portuaria, logística y operativa destinada a fortalecer las capacidades del Área Naval Austral, con especial atención al apoyo de las Campañas Antárticas de Verano (CAV) y a las operaciones de la fuerza en el Atlántico Sur.
La actividad contó con la participación del jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay, del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare, y de otras autoridades navales.
NUEVA PUERTA A LA ANTÁRTIDA
Durante su alocución en la sede del Área Naval Austral, el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay, destacó la importancia estratégica de Ushuaia a partir de las responsabilidades que tiene la Armada Argentina sobre los espacios marítimos y fluviales de jurisdicción nacional.

En ese sentido, señaló que la Zona Económica Exclusiva se extiende hasta las 200 millas y posee una superficie prácticamente equivalente a la del territorio continental argentino, mientras que, con la extensión de la plataforma continental, el área marítima de interés alcanza aproximadamente 2.170.000 km².
Dentro de ese esquema, Romay explicó que el Área Naval Austral se extiende desde Comodoro Rivadavia hasta la Antártida Argentina, teniendo en Ushuaia su sede operativa, administrativa y logística. Desde esta ciudad se concentran las tareas de adiestramiento, alistamiento y sostenimiento de los medios asignados, además de las responsabilidades vinculadas con el apoyo a las operaciones antárticas y a las unidades que desarrollan actividades en el extremo austral.
FINANCIAMIENTO
El Gobierno nacional descartó recurrir a financiamiento extranjero, incluido el de Estados Unidos, para avanzar con la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, uno de los proyectos que Javier Milei volvió a poner en el centro de la agenda tras sus últimos anuncios vinculados con Malvinas. En la Casa Rosada aseguran que los recursos para concretar la obra deberán salir de las arcas nacionales.

La aclaración aparece en medio de las conversaciones que la administración argentina mantiene con el gobierno de Donald Trump en torno al proyecto. En Balcarce 50 admiten que una instalación de estas características requiere cooperación internacional en distintas áreas, pero trazan una línea clara: una cosa es la colaboración logística, tecnológica o estratégica y otra, muy distinta, que otro Estado aporte el dinero para construirla.
