La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera autorizó la realización de una nueva prospección de langostino (Pleoticus muelleri) en las Subáreas 11 y 12 del Área de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (AVPJM), una campaña que se extenderá durante cuatro días efectivos de pesca a partir del lunes 29 de junio y cuyos resultados serán determinantes para evaluar una eventual habilitación de la actividad comercial.
De acuerdo con la resolución comunicada a la Prefectura Naval Argentina, las embarcaciones podrán ingresar al área desde las 00:00 del 29 de junio para efectuar las tareas de búsqueda, mientras que el inicio de las operaciones de pesca quedó fijado para las 07:00 del mismo día.
La prospección se desarrollará conforme al protocolo técnico elaborado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), con cobertura de observadores científicos embarcados responsables del relevamiento diario de la información biológico-pesquera. Entre los datos que deberán remitirse al organismo se incluyen las capturas de langostino y merluza, la composición de especies acompañantes, los muestreos biológicos y la información correspondiente a cada lance de pesca.
Para la Subárea 11 fueron designados los buques API VI, Arbumasa XIX, Destiny y José Américo, mientras que en la Subárea 12 operarán Atlántico I, Mar Esmeralda, Juan Álvarez y Argenova XXIV.
La normativa establece además que las embarcaciones participantes deberán contar con autonomía suficiente para completar la campaña de prospección y disponer de un sistema de correo electrónico operativo a bordo, requisito indispensable para garantizar la transmisión diaria y en tiempo real de la información técnica recopilada por los observadores científicos.
En cuanto a la administración del recurso, la resolución ratifica que una eventual apertura a la pesca comercial quedará condicionada a que al menos dos de las subáreas prospectadas presenten resultados biológico-pesqueros favorables.
El criterio busca evitar la concentración del esfuerzo pesquero sobre un único sector y asegurar una explotación más equilibrada del recurso, en función de la distribución espacial del langostino y de los indicadores de captura incidental de merluza obtenidos durante la campaña.

