El pesquero fresquero y tangonero “Marcala I” (M.N. 0352), procedente del Puerto de Mar del Plata, ingresó al puerto de Comodoro Rivadavia y se convirtió en la primera embarcación en ser reparada en el Astillero Patagonia Naval S.A., que volvió a la actividad tras años de inactividad.
La embarcación, de bandera argentina, tiene 52,90 metros de eslora y 10 de manga. Ya se encuentra amarrada en el muelle de ultramar y comenzó a ser intervenida, mientras avanzan las obras para completar el sistema que permitirá sacar los buques del agua.
REPARACIÓN EN DOS ETAPAS
La administradora del Puerto de Comodoro Rivadavia, Digna Hernando, explicó que los trabajos serán progresivos. La primera etapa se hará con el buque amarrado: se retirarán distintos elementos, entre ellos las artes de pesca, lo que además aliviana la embarcación. Esto permitirá realizar una inspección integral y definir con precisión qué reparaciones hacen falta.

La segunda etapa comenzará cuando esté terminado el sistema de rieles. Entonces el buque será elevado mediante el SyncroLift y trasladado al área de reparación, donde se trabajará sobre el casco y los sectores que hoy permanecen sumergidos.
UN ASTILLERO EN RECUPERACIÓN
El ingreso del “Marcala I” se da mientras continúa la puesta en valor del predio. Tras la adjudicación de la concesión en marzo de 2025, se recuperaron las dos naves principales, se renovaron las chapas y se incorporaron equipamiento, maquinaria y servicios.
También avanzan las nuevas vías de transferencia y gradas, que contemplan la instalación de 456 pilotes para el desplazamiento de las embarcaciones durante el ingreso, la reparación, el mantenimiento y la botadura. Según Hernando, la inauguración del SyncroLift está prevista para el 18 de diciembre, junto con el resto de las obras.
MARCO DE INCENTIVO
La provincia aprobó un Régimen de Incentivo, Promoción y Desarrollo de la Industria Naval, que alcanza a astilleros, talleres navales y estudios de ingeniería naval radicados en Chubut, y a quienes usan sus servicios. Busca facilitar la participación de PyMEs locales, atraer inversiones y fortalecer la capacitación de mano de obra especializada.
Con la llegada de la primera embarcación, el astillero suma a la actividad portuaria un servicio de reparación y mantenimiento naval, con impacto esperado en el empleo y en las empresas proveedoras de la región.
