La industria pesquera, el Estado y los trabajadores articulan un programa de terminalidad educativa para que empleados de las plantas de procesamiento puedan completar sus estudios. La iniciativa busca adaptar las oportunidades educativas a las características de la actividad laboral y constituye una experiencia concreta de responsabilidad social empresaria.
Para cientos de trabajadores de la industria pesquera de Puerto Madryn, esa posibilidad comienza a estar más cerca.
La propuesta parte de una premisa sencilla pero de fuerte impacto social: no se trata solamente de acercar a los trabajadores a la escuela, sino de generar las condiciones para que la educación pueda llegar hasta ellos.
En ese sentido, la iniciativa constituye también una expresión concreta de responsabilidad social empresaria dentro de la actividad pesquera. Las compañías que participan asumen un rol que trasciende la generación de empleo y la producción, involucrándose en una problemática social que impacta directamente en sus trabajadores, sus familias y la comunidad de la que forman parte.
DERECHO A LA EDUCACIÓN
El avance del programa quedó formalizado en Puerto Madryn con la firma de un acta acuerdo de cooperación entre la Municipalidad, la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y el Observatorio del Sistema Pesquero Argentino (OSPA).
El acto se realizó en la sede del Sindicato de la Alimentación y contó con la presencia del intendente Gustavo Sastre; el presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente; el secretario general del STIA, Luis Núñez; y la directora del OSPA, María Soledad Schulze. También participaron el CEO de Iberconsa, Facundo Godoy, y representantes de Grupo San Isidro y Estrella Patagónica.

La firma busca consolidar una experiencia de trabajo conjunto en la que cada sector aporta recursos, capacidades y herramientas para que los trabajadores puedan ejercer efectivamente su derecho a la educación.
La Municipalidad incorporará a esta estrategia propuestas educativas que ya se encuentran en funcionamiento, entre ellas la Escuela Municipal de Jóvenes y Adultos y el programa Re-egresar. El objetivo es generar una vía institucional de acceso para los trabajadores de la actividad pesquera, contemplando sus jornadas y las características propias del trabajo en las plantas, pero sin modificar los contenidos, requisitos ni las competencias de los programas educativos existentes.
UNA HERRAMIENTA DE INCLUSIÓN
El alcance de la iniciativa se vuelve especialmente significativo frente a los niveles de terminalidad educativa registrados en la provincia. Según señaló durante el acto la directora del OSPA, María Soledad Schulze, alrededor del 45% de la población de Chubut no logró completar sus estudios secundarios.
Frente a esa realidad, el desafío no consiste únicamente en ofrecer una propuesta educativa, sino en remover las barreras que muchas veces dificultan que un trabajador adulto pueda regresar a las aulas.
“Tenemos que ponerlos a pensar y articular no para que las personas lleguen a las escuelas, sino que las escuelas lleguen a las personas”, planteó Schulze.
Actualmente, más de 500 trabajadores vinculados al sector pesquero participan de distintas instancias relacionadas con esta propuesta de terminalidad educativa. El proyecto comenzó en 2025 con el impulso del Grupo Iberconsa y posteriormente se sumaron empresas como San Isidro, EPSA y Argenova, en una experiencia que ahora busca ampliar su alcance hacia los trabajadores de las plantas de procesamiento.
El objetivo es que esta herramienta pueda crecer dentro de la industria y, eventualmente, extenderse hacia otros sectores productivos.
ACCESO A NUEVAS OPORTUNIDADES
La participación de las compañías pesqueras constituye uno de los aspectos centrales de la iniciativa. En una actividad que tiene un peso económico y laboral significativo en Puerto Madryn y la región, involucrarse en la formación de sus trabajadores supone incorporar una dimensión social a la relación entre las empresas y su comunidad.
La terminalidad educativa puede traducirse en mejores oportunidades para los propios trabajadores, pero también puede generar efectos positivos en sus familias y en las generaciones siguientes. Completar la escuela secundaria no implica solamente obtener una certificación: puede fortalecer la autoestima, ampliar las posibilidades de capacitación, facilitar el acceso a nuevas oportunidades laborales y mejorar las herramientas con las que cada persona enfrenta su proyecto de vida.
Desde esta perspectiva, la responsabilidad social empresaria adquiere una dimensión concreta: invertir en las personas que forman parte de la propia estructura productiva y acompañarlas en la construcción de mejores oportunidades para su futuro.
El presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, destacó precisamente el interés manifestado por los propios trabajadores y el hecho de que la propuesta haya logrado reunir al sector privado, al Estado y a los sindicatos.
La iniciativa fue presentada como un paso hacia una denominada “educación azul”, concepto que busca ampliar la mirada sobre el desarrollo de la economía vinculada al mar para incorporar también el desarrollo humano de quienes trabajan en ella.
UNA INVERSIÓN SOCIAL
El intendente Gustavo Sastre definió el acuerdo como un proyecto de alcance significativo para la comunidad de Puerto Madryn y destacó la necesidad de reunir a representantes de los trabajadores, el sector empresario y el Estado.
Más allá de las características institucionales del convenio, el verdadero alcance de la propuesta estará dado por la cantidad de trabajadores que puedan recuperar una posibilidad educativa que había quedado pendiente.
En una ciudad estrechamente vinculada a la pesca, que las empresas del sector participen activamente en la terminalidad educativa de sus trabajadores supone reconocer que el desarrollo productivo y el desarrollo social forman parte de una misma realidad.
Porque detrás de cada trabajador que vuelve a estudiar hay una historia personal, una familia que puede acompañar ese proceso y una comunidad que amplía sus oportunidades.
