El Gobernador del Chubut, Ignacio “Nacho Torres”, asumió el mando del Ejecutivo Provincial en la Honorable Legislatura donde reivindicó a la política como herramienta para transformar la realidad de los pueblos, consideró que durante los últimos años “lo malo” no fue la política, sino “un grupito de facinerosos que fundió una provincia imposible de fundir”, en referencia a las dos últimas décadas de peronismo.
BRECHA CAMBIARIA Y EXPORTACIONES
Tras hacer un repaso del estado actual de las finanzas de Chubut, la emergencia educativa, y ratificar que no paralizará la obra pública, entre otros aspectos, el mandatario analizó el contexto económico nacional.
Torres reconoció que Chubut tiene un potencial enorme, pero remarcó el condicionamiento que se sufre por la macroeconomía: “Cuando me dicen que vamos a ir a un esquema de ‘equilibrio fiscal’, aplaudo, no me asusto. Necesitamos simplemente que no nos ‘pisen’ con un dólar ficticio, lo que en verdad valen nuestros recursos”, dijo sobre las exportaciones.
Para ejemplificar, expresó: “A un productor ovino no hay que subsidiarlo para que sea rentable, sino que hay que pagarle por su lana lo que la misma vale. Esta brecha cambiaria nos generó mucho más perjuicio que cualquier ajuste. Son menos obras, menos insumos hospitalarios, menos dinero para la educación”, estimó.
“PERDIMOS MILLONES DE DÓLARES”
Por otra parte, Ignacio Torres hizo referencia a los días de demora en el inicio de la zafra de langostino. “No puede ser que, como pasó hace pocos días, paremos la temporada provincial de pesca en una Argentina con la mitad de sus habitantes bajo la línea de pobreza”, comparó al hacer referencia al conflicto entre el SUPA y un grupo de empresas de estibaje de Rawson.
Sobre este punto, remarcó que “por no ponernos de acuerdo perdimos millones de dólares y eso no puede volver a pasar. Vamos a tener mesas sectoriales donde el empresariado, los gremios y el Estado como articulador, trabajarán en una agenda de competitividad. No podemos seguir peleándonos para ver quién se queda con el pedazo más grande de la torta, hay que agrandarlo”, razonó.
