La empresa Achernar dio por concluida el pasado viernes la temporada de pesca de aguas nacionales en su planta de procesamiento de Puerto Madryn. Explicaron que el adelantamiento del cierre está vinculado a la necesidad de iniciar en breve un programa de remodelaciones y adecuaciones de la infraestructura, la que había sido acondicionada tras el incendio que afectó la planta, pero requiere aún una serie de trabajos para estar plenamente operativos para la zafra de aguas provinciales que empezaría a fines de octubre.
El gerente general de Achernar, Gustavo Servente, precisó que “cortamos antes porque necesitamos hacer reformas importantes en la planta para poder volver a tener la capacidad que teníamos antes del incendio del año pasado”. “Tenemos que realizar una obra bastante grande y queremos llegar bien con los tiempos para la próxima temporada de aguas provinciales”, manifestó al dar cuenta sobre los motivos que llevaron a concluir con las tareas de procesamiento de materia prima de aguas nacionales el pasado 21 de agosto.
Al ser consultado sobre una mirada de lo que ha dejado esta zafra de langostino en la jurisdicción nacional dijo que “en líneas generales ha sido una temporada buena en capturas, pero mala en calidad con mucha cantidad de langostino cola rota”, puntualizó.

Reconoció que hubo una velocidad fuerte en el ritmo de pesca inicial. “En cuanto a cantidad de capturas, al principio estuvo muy fuerte la pesca, se pescó rápido, después entró a bajar”, describió el gerente general de Achernar.
Con todo, evaluó que se trata de una temporada nacional “buena en cuanto a los volúmenes que se pescaron, pero mala respecto de la calidad y eso, obviamente, no termina siendo un resultado bueno por tanta cantidad de langostino roto que recibimos”, sostuvo.
Servente admitió que la flexibilización que se dispuso para los barcos fresqueros de altura, que no deban retornar a puerto a descargar sus capturas dentro de las 72 horas desde que iniciaron sus lances, influyó en cierta medida, pero observó que se ha pescado un marisco más blando.
“Eso de las 72 horas influyó en que tengamos un pescado de menor calidad en las plantas, pero creo que, por razones que desconozco, el langostino de esta temporada ha sido un poco de menor calidad que en otras temporadas. Hay barcos que estuvieron pescando 24 horas y el pescado tampoco era bueno. Es decir, se ha pescado bien en cuanto a cantidad de langostino, pero la calidad ha sido inferior a otros años”, resumió.
