Un pescador artesanal de la localidad de Camarones se graduó de Ingeniero Pesquero en la Facultad Regional Chubut de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN-FRCh). Se trata de Darío Constantino Tsablis que desde hace tiempo viene bregando por el desarrollo de la pesca artesanal en el puerto de esa localidad costera de Chubut.
En la tesis final expuso sobre las potencialidades que tiene la pesca en la provincia desde lo productivo y comercial, y abogó por el fortalecimiento de las comunidades costeras, poniendo de relieve las características de Camarones.
“El desarrollo del presente trabajo permitió no solo demostrar la factibilidad de la comercialización de centolla viva, sino también evidenciar las asimetrías estructurales que atraviesan a la pesca artesanal patagónica”, indicó Tsablís en las conclusiones finales del trabajo.
Y agregó: “La prohibición vigente de la pesca artesanal en la localidad de Camarones constituye un ejemplo concreto de cómo las políticas restrictivas, lejos de proteger el recurso, terminan limitando el desarrollo local y perpetuando la desigualdad entre regiones y actores del mismo territorio. Esta situación impide que comunidades con tradición marítima puedan incorporarse a modelos de manejo responsable y agregado de valor, condenando a los pescadores a la exclusión de circuitos formales y al desaprovechamiento de recursos que se encuentran a escasos metros de sus costas”, puntualizó el pescador artesanal en el trabajo final con el que se graduó de Ingeniero Pesquero en la UTN.

Asimismo, expuso: “En paralelo, la realidad de los pescadores históricos de Caleta Córdova refleja la precariedad con la que se sostiene gran parte del sector artesanal, con embarcaciones envejecidas, falta de infraestructura portuaria y una ausencia de políticas sostenidas que promuevan la modernización productiva. Sin embargo, tanto en Chubut como en Santa Cruz (territorios donde el recurso se distribuye naturalmente en las zonas costeras del Sector Patagónico Central) existe una oportunidad estratégica única: transformar la pesca artesanal en un vector de desarrollo económico y social, integrándose a los mercados premium del país y de la región”, planteó como alternativa viable.
“El potencial de la centolla viva, junto con otros recursos subexplotados del litoral patagónico, puede convertirse en un motor de diversificación económica si se acompaña de políticas públicas que impulsen la innovación, la capacitación y la inversión en equipamiento. La incorporación de embarcaciones artesanales con bodegas inundables, sistemas de monitoreo ambiental y tecnologías de mantenimiento con vida en los traslados, no requiere desarrollos inalcanzables, sino decisiones políticas claras que permitan acceder a tecnologías que ya existen y que países como los nórdicos aplican hace décadas con resultados probados”, citó como ejemplo.

En este contexto, instó a que “con voluntad de gestión, podríamos acortar medio siglo de brecha tecnológica, construyendo una pesca artesanal moderna, segura y competitiva, capaz de cumplir con los estándares internacionales de calidad y trazabilidad”.
Tsablís sostuvo que “estas reflexiones invitan a repensar la pesca artesanal no como una actividad marginal o de subsistencia, sino como un sistema productivo de alto valor agregado, con capacidad de generar empleo calificado, fortalecer las economías costeras y proyectar una identidad pesquera patagónica contemporánea”, subrayó.
“La centolla viva es, en este sentido, mucho más que un producto: es la evidencia de que la articulación entre conocimiento técnico, políticas adecuadas e inclusión territorial puede transformar la matriz pesquera regional y abrir nuevas oportunidades para las comunidades costeras del sur argentino”, reflexionó.
En tanto, consideró el nuevo ingeniero pesquero de Chubut que “el desafío está planteado: convertir la pesca artesanal patagónica en un ejemplo de innovación y equidad. La centolla viva nos recuerda que el valor no reside únicamente en el recurso, sino en la capacidad de imaginar y construir un futuro donde tradición y tecnología convivan para generar desarrollo sostenible”.
“Apostar por este camino significa abrir puertas a nuevas oportunidades, fortalecer comunidades costeras y proyectar una Patagonia que no solo conserve su identidad marítima, sino que la transforme en motor de progreso. El momento de actuar es ahora”, concluyó.
