El CEO del Grupo San Isidro, Damián Santos, analizó el estado de las negociaciones entre las cámaras empresarias y los sindicatos de cara a la próxima temporada de pesca de langostino de aguas nacionales. Diferenció respecto a 2025, la voluntad de los trabajadores de no perder cuatro meses de pesca. Valoró la unidad en el sector empresario y dijo que aspiran a que se selle un acuerdo con del SOMU durante el mes de abril, caso contrario avanzarán con arreglos particulares, tal como ya lo están solicitando muchos marineros.
El ejecutivo mostró preocupación por la suba de costos que enfrenta la industria pesquera como consecuencia de la escalada bélica en Medio Oriente, traducido en aumento del combustible, costo de los fletes marítimos y el peligro de una retracción de la demanda en los mercados internacionales.
CONVENIOS DE LARGO PLAZO
“Parece importante destacar que cuando llevamos a cabo las negociaciones en 2025, las llevamos adelante en un contexto que no ha cambiado, al contrario, algunas variables creemos que se pueden complicar, como un mayor costo de los fletes marítimos por el conflicto bélico”, manifestó en declaraciones a PARTE DE PESCA.
Santos reitera la necesidad de fijar parámetros a largo plazo para evitar estar negociando de cero, año tras año, lo que genera un desgaste y le quita previsibilidad al sector.
“El año pasado insistimos en explicar que no era un tema coyuntural, sino que teníamos un problema estructural y consideramos que lo debemos resolver con convenios a largo plazo. No hemos podido llegar a esos arreglos, hicimos convenios por un año y ahora estamos debatiendo los mismos temas que debatíamos en 2025”, describió.
En tanto, diferenció que “con la oficialidad hay un contexto de entender el problema y la necesidad de adecuar el negocio. No somos formadores de precios. Y, con el SOMU estamos trabados como el año pasado”, reconoció.
“Firmar con la oficialidad unas tablas móviles ha sido un avance. Este año con los valores actuales arrancarían la temporada con una tabla mejor que la de 2025, con lo cual es una clara demostración que el sistema funciona”, subrayó sobre el eje de los convenios firmados con capitanes y conductores navales.
“Suben los precios y sube lo que se le paga a la tripulación. Esa es la propuesta que tiene el SOMU arriba de la mesa, tener la misma tabla dinámica, cuando sube el precio sube lo que cobran, y si baja el precio ya no bajan de escala”, detalló.
PLAZO HASTA FIN DE ABRIL
A pesar del estancamiento de las negociaciones, Damián Santos abriga esperanzas que se pueda cerrar un entendimiento durante el mes de abril. “Nuestra expectativa es que no se repita lo de 2025, el año pasado no le sirvió a nadie. Dos meses de pesca en veinte no le sirve a nadie. Los relevos no pudieron hacer una marea”, recordó sobre las consecuencias de haber dilatado un acuerdo.
Desde el 20 de febrero, “el SOMU tiene la propuesta presentada en el Ministerio de Trabajo, según ellos, es una propuesta que no les cierra, pero es la propuesta que se necesita para poder trabajar mucho más que el año pasado. En 2025 la gente ganó solo para subsistir y no queremos repetir esa situación”, enfatizó el CEO del Grupo San Isidro y miembro de la comisión directiva de CAPIP.
La prórroga de mandato del SOMU por 45 días por parte de la Justicia da un marco de certidumbre, ya que hasta ahora se negociaba sin saber si esa conducción podría firmar un acuerdo. “Veníamos negociando sin saber si tenía validez lo que pudieran firmar, por eso entendemos que la prórroga era necesaria, porque sino se iba camino a una intervención. Y, ahora por más que tengan mandato vendido, es una conducción que ha sido elegida en algún momento”, sostuvo al tiempo de mencionar que “hoy tenemos la certeza que lo que se negocie en estos 45 días se puede firmar y tendrá validez”.
¿QUÉ OCURRIRÁ SI EL SOMU NO FIRMA?
Santos confirma que al igual que en otras empresas, hay trabajadores que están dispuestos a llegar a un arreglo si el sindicato de la marinería dilata las definiciones y no firma.
“Hay relevos y marineros efectivos que están llamando para firmar. También hay mucha confusión con esta modificación a la Ley de Contrato de Trabajo. Hay marineros que vienen y nos dicen que están dispuestos a firmar contratos individuales, quieren firmar y asegurarse salir a pescar”, puntualizó.
No obstante, el directivo de San Isidro dijo que “lo que queremos evitar es situaciones de marineros contra marineros. Preferimos que se resuelva institucionalmente como se debe resolver. Pero si llega un momento en que las negociaciones no avanzan, este año hay más elementos como las modificaciones a la ley que permiten llegar a esos acuerdos individuales”, ratificó.
“Aspiramos a que se logue un acuerdo general y los cien barcos salgan a pescar, porque los acuerdos individuales es empresa por empresa”, comparó.
“NO HAY CLIMA DE PARAR COMO EL AÑO PASADO”
Desde el mes de enero que se vienen entablando conversaciones, pero hasta ahora sin resultados concretos. “Hoy estamos trabados. Pensábamos que para esta época con el SOMU íbamos a tener un acuerdo firmado. Somos más optimistas que el año pasado, vemos que los trabajadores están demandando a las dos partes una solución mucho más inmediata. No hay clima de parar como el año pasado y salir a pescar el 8 de agosto; eso no le sirve a nadie”, diferenció del contexto de 2025.
“Nuestro mensaje a los marineros es que estamos trabajando fuerte con los sindicatos, y nos vamos a tomar un plazo prudencial que es todo abril para cerrar el acuerdo, pero en caso que no se llegue a una solución, empezaremos a llamar a la gente para escuchar su opinión que ya nos la han hecho saber que es que quieren salir a pescar y no perder cuatro meses”, advirtió.
En tanto, Santos expresó que “hoy no tenemos intensión de romper un frente común de todas las empresas, seguimos negociando, pero si no hay acuerdo con el sindicato, no vamos a llegar a agosto sin que estén pescando”, anticipó
COLETAZOS DE LA GUERRA
Otro tema que encendió alertas en la industria pesquera es la disparada de ciertas variables de costos que alteran la fina ecuación del negocio a partir de convulsionado escenario mundial. “Siempre que hay un conflicto bélico se afecta al comercio internacional. Ya pasó con la invasión de Rusia a Ucrania y con este nuevo conflicto se contrae el turismo. La gente tiene miedo a viajar y ante la duda espera. Y si se retrae el turismo, nuestro producto es un producto que en un 80% lo consume el turismo”, explicó.
Creemos que este conflicto nos va a afectar, tanto, en la suba de los costos de los fletes marítimos y a mediano plazo con la retracción del consumo”, concluyó.
