La sangre no llegó al río y el estruendoso paro que anunció el Siconara de Rawson duró la nada misma. La flota langostinera del puerto de la capital de Chubut continua en plena faena de langostino en aguas provinciales.
Como ya se sabe a estas alturas, no fue el gremio de los conductores navales el que promovió el paro, sino que obedeció instrucciones de la cúpula de la Cámara de la Flota Amarilla (CAFACh) para ejercer presión social y pública contra el Gobierno de Chubut.
La conducción de la flota, con Gustavo González a la cabeza, intentó torcerle el brazo a la administración provincial que dirige Ignacio Torres para que anulara la actualización de los valores del denominado canon pesquero que las empresas propietarias de barcos, que usufructúan licencias provinciales de pesca, tributan ante la Dirección General de Rentas.
El valor de referencia del kilo de langostino para la liquidación de este canon se había establecido en $1.800 en octubre de 2025. En diciembre de 2025, la Agencia de Recaudación de la Provincia del Chubut (ARECH) actualizó ese parámetro a $3.000. Como se recordará en aquel momento las relaciones de poder entre ese sector de la pesca y el gobierno tuvieron fuertes cruces, incluso con un lockout patronal para impedir el tratamiento de una ley que creaba dos nuevos permisos de pesca de flota amarilla.
Cuando el organismo impositivo intentó cobrar el canon con los valores actualizados, después que hubiera un compromiso incumplido de cancelación de deudas, se empezó a orquestar un nuevo intento de paralización de la zafra, tal como había ocurrido en noviembre pasado, cuando lograron impedir que se trate en la Legislatura el proyecto del Ejecutivo.
La CAFACh sacó a la palestra a uno de sus obedientes dirigentes sindicales afines para que pusiera el tema en la escena pública. Con la amenaza de parar a toda la flota y generar un caos social, se intentó negociar para que se deje sin efecto el incremento a $3.000.
Pero dentro del sector privado no todos comulgan con la estrategia de la cámara y así lo transmitieron al Gobierno, en que no había impedimento ni inconvenientes para pagar el canon pesquero; y allí comenzó a desarmarse la movida de CAFACh.
Finalmente, el Gobierno de Chubut ratificó el incremento del valor de referencia, en vez de $3.000 a $2.500, pero con la condición que los tripulantes deberán asumir en el esquema ‘a la parte’ el porcentaje respectivo, pero sobre la base del valor de octubre de 2025, es decir, $1.800. La diferencia con el valor actualizado lo afrontará el privado dueño de la licencia de pesca.
El conflicto volvió a dejar en claro que las relaciones de poder han cambiado en la pesca de Chubut. La cúpula de la CAFACh ya no hace y deshace como lo hacía antes; impensado, años atrás. Y, estas reacciones espasmódicas parecieran inscribirse en síntomas de ‘abstinencia de poder’, interpretan desde el Gobierno.
