Como consecuencia de la violenta toma de las instalaciones de las oficinas administrativas de Conarpesa por parte del Sindicato de Industrias de la Alimentación (STIA), el presidente del grupo empresario, Fernando Álvarez Castellano, resolvió desviar varios de sus barcos a Santa Cruz.
“He decidido que el Conarpesa I y el Don Juan Álvarez descarguen en Caleta Olivia, porque con gente tomando la planta, no están dadas las condiciones para operar en Madryn”, expresó el empresario.
Además, el titular de la compañía dispuso este martes el retiro de todo el personal de las oficinas administrativas de la empresa con el objetivo de resguardar su seguridad.

Según indicó el empresario hispano argentino, ante el clima de tensión que se vivía en el lugar y con el propósito de evitar que los trabajadores administrativos queden expuestos al conflicto “les ordené a mis empleados que abandonaran la planta y que no vuelvan hasta que se vayan todos los usurpadores”.

Asimismo, Álvarez Castellano manifestó que, ante las amenazas del STIA de persistir con la toma de las instalaciones, espera que la Justicia actúe con celeridad y restablezca el normal funcionamiento de la planta, en el marco de la legislación vigente.

