Volvió a fracasar la audiencia que mantuvieron las cámaras pesqueras congeladoras langostineras con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos. La reunión virtual se llevó a cabo en el marco de la convocatoria hecha por la Secretaría de Trabajo de la Nación.
El SOMU arguyó “no conocer” la propuesta salarial hecha por las empresas, aduciendo una cuestión administrativa que la cartera laboral ‘no le corrió traslado’ formal del ofrecimiento.
Es decir, cuando ya termina abril, el gremio de la marinería alega que no conoce cuál es la propuesta de las cámaras, cuando en realidad las negociaciones se vienen desarrollando desde el mes de enero.
El sindicato que dirige Raúl Durdos apeló a una maniobra dilatoria para no tomar una definición o responder si estaba o no de acuerdo con el ofrecimiento que ya lo conoce hasta el último marinero, al punto tal que los trabajadores que hoy están pescando langostino al norte del paralelo 41ºS aceptaron esas condiciones que hoy el SOMU dice desconocer.
A 3 DÍAS DEL FINAL
Desde el Ministerio de Capital Humano se fijó una nueva audiencia para el próximo 6 de mayo, es decir, 72 horas antes que caduque la segunda prórroga de mandato de las autoridades sindicales que vencieron originalmente el 28 de diciembre de 2025.
La ‘chicana’ del SOMU de plantear que no conoce la propuesta de las empresas tiene un impacto directo en los propios afiliados al sindicato, tanto efectivos como relevos. Continuar dilatando un acuerdo, tal como ocurrió el año pasado, perjudica a los marineros que siguen imposibilitados de comenzar una temporada normal de pesca en aguas nacionales.
La jugada de la conducción Durdos representa un peligro para los trabajadores que representan, toda vez que el 9 de mayo podrían quedarse sin representación institucional y dejar a la marinería sin convenio para iniciar la pesca.
DAÑOS COLATERALES
La reciente Feria de Barcelona a dejado diferentes lecturas, por un lado, el mercado está demandando langostino salvaje austral, pero hoy Argentina no puede cubrir la demanda porque la mayoría de los barcos siguen en puerto esperando una definición del SOMU.
Los exigentes mercados internacionales tienen una dinámica tal que nadie se quedará meses esperando a que Durdos cierre un acuerdo salarial. Demanda que no puede ser satisfecha, en este caso por empresas argentinas, rápidamente puede ser cubierta con productos sustitutos que hay en sobreoferta.
Los daños colaterales que se generan son enormes en materia comercial. En el mundo actual conseguir un cliente nuevo demanda mucho esfuerzo, como así también representa esfuerzo mantenerlo, pero si no se les puede garantizar los productos que demandan es un cliente que se pierde y se abastece de otros productos alternativos.
LA MANIOBRA OCULTA
Situaciones de ese tipo no solo perjudican a las empresas, sino que va contra los intereses de los propios trabajadores. Hoy el grueso de los marineros continúa en sus casas esperando novedades para salir a pescar, pero ese apuro que tienen los trabajadores parece no tenerlo la dirigencia del SOMU al volver a patear la pelota para adelante.
La audiencia de ayer jueves fue un retroceso. Fue volver al punto de partida a fojas cero. El sindicato dice que no conoce la propuesta salarial. En la próxima audiencia contestarían a la oferta, con la extraña particularidad, que para ese momento le quedarían solo tres días de mandato.
En realidad, se estima que la maniobra de Durdos es estirar la situación, no firmar, y volver a pedir una nueva prórroga de mandato hasta el mes de julio.
