Bajo el ala y la tutela política del gobernador Axel Kicillof se conformó en Mar del Plata un espacio que agrupa a diferentes organizaciones sindicales y un reducido grupo de empresas pesqueras. La idea y el objetivo es encarar un trabajo conjunto para afrontar la grave crisis que afronta el sector, con un fuerte tono crítico hacia las políticas impulsadas por el gobierno nacional que preside Javier Milei.
La mayor parte del sector privado de la actividad pesquera marplatense no integra esta Mesa Bonaerense de la Pesca, y habrían advertido que se busca ‘politizar’ el legítimo reclamo de medidas para la industria por lo que optaron por tomar distancia y no quedar pegados a la ‘foto’ con Kicillof; según confiaron a PARTE DE PESCA diferentes empresarios pesqueros de Mar del Plata.
Con todo, la Mesa Bonaerense de la Pesca quedó conformada por los Ministerios de Trabajo, Producción y Agricultura, ganadería y pesca; los Sindicatos Centro de Patrones de Pesca, SIMAPE, SOMU, SICONARA, SUPA, Dragado y balizamiento, Guincheros, SOIP, SAOM, Empleados de Comercio, la CGT y las dos CTA; y las Cámaras Empresarias Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, Industria Pesquera Argentina (CAIPA), Pesca Costera y Cámara de Estibajes.
La iniciativa fue anunciada en el marco del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo que se desarrolló en Mar del Plata, encuentro que reunió a representantes sindicales, empresariales, académicos y funcionarios provinciales para debatir políticas vinculadas al empleo, la producción y el desarrollo económico.
La conformación de este espacio se produce en un contexto de fuerte preocupación por la situación que atraviesa la industria pesquera, afectada por la caída de la rentabilidad, el incremento de costos operativos, conflictos laborales y la pérdida de competitividad que vienen denunciando tanto empresarios como trabajadores.
Esta mesa pesquera, más que una herramienta sectorial de emergencia, aparece como una construcción política, ya que el espacio se articula alrededor del gobierno peronista bonaerense y adopta una posición crítica frente a la administración nacional. La ausencia de buena parte de las empresas pesqueras más importantes de Mar del Plata refuerza esa lectura para algunos actores del sector.
