El presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF), Sebastián Luis Agliano, envió una carta al presidente de la Nación, Javier Milei, en la que describe una situación crítica que atraviesa la flota costera, especialmente la tradicional actividad de los “barquitos amarillos” del puerto de Mar del Plata.
En la misiva, Agliano -hijo de pescadores y representante de una histórica comunidad vinculada al mar- expone que la actividad enfrenta un escenario económico “inviable”, donde los costos operativos superan ampliamente los ingresos. Según señala, el principal problema es el precio del combustible, insumo clave para la actividad pesquera, que actualmente se ubica en niveles que no guardan relación con el valor de venta del pescado.
“El resultado es que trabajar, literalmente, nos empobrece”, advierte el dirigente, al explicar que en algunos casos el valor de un kilo de corvina no alcanza para cubrir el costo de un litro de gasoil. Esta ecuación, sostiene, está provocando que muchas embarcaciones directamente no puedan salir a pescar, dejando a tripulaciones enteras sin trabajo y a familias sin ingresos.
La problemática, sin embargo, no se limita a los costos. Agliano también señala trabas administrativas y regulatorias que afectan la operatoria del sector. Entre ellas menciona la falta de actualización de normas sobre dotaciones mínimas, exigencias que no se ajustan a la realidad de la flota costera y dificultades para cumplir con requisitos ante la escasez de personal. A esto se suma, según indica, una creciente burocracia que multiplica trámites sin ofrecer soluciones concretas, generando un “limbo legal y operativo”.
“LA RUEDA DEJA DE GIRAR”
El impacto de la crisis no sólo alcanza a los pescadores. Según el titular de la AEPCyF, cada embarcación sostiene una cadena productiva más amplia que incluye plantas de procesamiento, fileteros, transportistas y comercios vinculados al puerto. “Cuando un barco deja de salir, esa rueda económica deja de girar”, resume.
En su planteo, Agliano también pone el foco en el componente social y cultural de la actividad. Describe a la pesca costera como una forma de vida arraigada en generaciones de familias —muchas de ellas descendientes de inmigrantes italianos— que encontraron en el mar un sustento digno. En ese sentido, advierte que lo que está en juego no es sólo un sector económico, sino también una identidad histórica ligada al desarrollo de Mar del Plata.
PROPUESTAS
El dirigente remarca que la entidad ya agotó las vías institucionales habituales, incluyendo la presentación de notas y pedidos de audiencia ante organismos competentes, sin obtener respuestas concretas. Por ello, solicita una intervención directa del Poder Ejecutivo.
Entre los principales pedidos al Gobierno nacional, la asociación reclama:
- La revisión de las normativas vigentes con criterios técnicos acordes a la realidad del sector.
- Medidas concretas para reducir el impacto del costo del combustible y la carga fiscal.
- La apertura de una instancia de diálogo directo con autoridades nacionales para presentar propuestas.
PEDIDO DE AUDIENCIA A MILEI
Agliano enfatiza que el sector no busca beneficios extraordinarios, sino “condiciones mínimas” que permitan sostener la actividad, el empleo y el abastecimiento de pescado fresco.
Finalmente, el dirigente solicita una audiencia con el Presidente de la Nación para exponer personalmente la situación y plantear alternativas. “No tenemos detrás grandes grupos empresarios, sino familias que dependen de esta actividad”, concluye.
La advertencia llega en un contexto de creciente preocupación en el sector pesquero, donde distintos actores alertan sobre la posibilidad de una paralización progresiva de la flota costera si no se adoptan medidas en el corto plazo.
