La iniciativa está en etapa de análisis y contempla la incorporación de agua de mar desalinizada a los procesos industriales para reducir el consumo de agua potable. Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP, confirmó que existen conversaciones con la empresa INFA y señaló que el proyecto requerirá estudios ambientales, autorizaciones y financiamiento.
Las empresas pesqueras de Puerto Madryn avanzan en el análisis de un proyecto para instalar una planta desalinizadora de agua de mar destinada al abastecimiento industrial. La iniciativa busca reducir la demanda de agua potable del sector productivo y contribuir a liberar mayores volúmenes del recurso para el consumo domiciliario.
El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín de la Fuente, confirmó el estado de las gestiones en declaraciones a la AM540, en la que explicó que existen conversaciones con la empresa INFA y que el proyecto toma como referencia la experiencia de la planta desalinizadora desarrollada por ALUAR en la ciudad.
Según señaló el dirigente empresario, la propuesta requiere la participación coordinada del sector privado, la Municipalidad de Puerto Madryn y el Gobierno de Chubut. También planteó que la iniciativa podría incluir a empresas del parque industrial pesquero que no integran CAPIP.
“Nosotros somos una parte importante del sector industrial, pero creo que esto es mucho más fuerte y abarca obviamente a empresas que no son asociadas a CAPIP”, sostuvo De la Fuente en declaraciones a la emisora.
DISMINUIR USO DE AGUA URBANA
El objetivo central es que las industrias puedan cubrir parte de sus necesidades operativas mediante agua obtenida del mar y sometida a un proceso de desalinización, disminuyendo así su dependencia del sistema de provisión de agua potable.
La propuesta adquiere relevancia en una ciudad que enfrenta dificultades de abastecimiento, particularmente durante los meses de verano, cuando aumenta la demanda y pueden aplicarse restricciones en el servicio.
En ese contexto, De la Fuente destacó que la disponibilidad de agua es una condición necesaria tanto para sostener la actividad productiva como para acompañar el crecimiento urbano.
“Es un gran beneficio, primero para proyectar a futuro, porque necesitamos un elemento esencial, el agua para trabajar, pero también para liberar un montón de metros cúbicos que pueden ser destinados al uso domiciliario”, afirmó.
Sin embargo, el proyecto todavía no cuenta con todos los elementos necesarios para avanzar hacia su ejecución. El titular de CAPIP advirtió que deben definirse cuestiones técnicas, la eventual localización de las instalaciones, los estudios de impacto ambiental, las autorizaciones correspondientes y el esquema de financiamiento.
“Son proyectos estratégicos que llevan su tiempo, porque necesitan ciertas preaprobaciones, cuestiones de estudios de impacto ambiental, dónde se van a instalar y ciertas condiciones. Después obviamente hay que financiar, es una obra bastante onerosa”, explicó.
EL ANTECEDENTE DE ALUAR
De la Fuente destacó la experiencia de ALUAR como referencia para evaluar una alternativa de abastecimiento industrial basada en la desalinización. La empresa metalúrgica puso en funcionamiento una planta de ósmosis inversa en Puerto Madryn, destinada a cubrir necesidades propias y reducir su consumo de agua proveniente de la red pública.
El titular de CAPIP valoró esa inversión por su posible impacto sobre la disponibilidad del recurso para el conjunto de la población y por la participación del sector privado en infraestructura vinculada con una necesidad urbana.
“Creo que lo de ALUAR ha sido emblemático. Ha puesto en valor la responsabilidad social, porque más allá de la necesidad que tiene ALUAR para trabajar, creo que también tiene un gran compromiso con la sociedad”, expresó.
La posibilidad de replicar una solución de este tipo en el parque pesquero abre una instancia de análisis sobre la participación de las industrias en la búsqueda de alternativas frente a las limitaciones del abastecimiento de agua potable.
De la Fuente también hizo un llamado a priorizar la cooperación entre los distintos sectores ante las dificultades económicas y sociales. “La gente está cansada de ciertas peleas. Creo que hay que trabajar. Hay gran parte de la comunidad que lo está pasando mal. Entonces, si podemos aportar algo desde el sector y ser positivos, creo que hay que hacerlo”, manifestó.
