VIGO.- El presidente de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, participó de la Conxemar 2025, que se lleva a cabo hasta hoy en Vigo, y analizó la situación actual de la actividad pesquera argentina en el contexto de los mercados internacionales. Admite que la industria tiene problemas por resolver para ser más previsibles e instó a los sindicatos a que aprendan de los errores cometidos como los de la última temporada de aguas nacionales donde se operó menos meses y hubo miles de marineros que no lograron hacer siquiera una marea.
En cuanto a las variables del mercado que se miden en la Feria de Vigo, dijo que “es mucho más cómoda este año porque como tenemos menos cantidad de producto, hay más demanda, es más fácil mantenerla, pero también es verdad que los gastos fijos son altísimos y al pescar la mitad se complica más”, señaló al tiempo de interpretar que “por lo menos este año, por ahí empataríamos, y no perderíamos dinero, que eso sería ya un éxito, para volver a poner en rumbo el barco”, sugirió Álvarez Castellano sobre lo que dejó la última temporada de aguas nacionales.
DURAS CRÍTICAS AL SOMU
En dos semanas debería estar convocándose a una prospección para iniciar la pesca de langostino en Chubut, pero aun se presenta el escollo que el SOMU demora la firma del acuerdo paritario, a pesar que el resto de los gremios ya acordaron para no perder ni un día de trabajo.
“Siempre he comentado que en Argentina hay muy poca memoria, pero con lo que ha pasado hace tan poco tiempo con los tangoneros, me parece que volver a querer entrar en guerra con nosotros de vuelta y cagar como cagaron a la gente, me parece que no es lo que corresponde”, enfatizó al cuestionar el accionar de la conducción del SOMU.
El titular de Conarpesa consideró que “lo que corresponde es facilitar la solución de los problemas. No estamos ofreciendo menos como era el caso de los tangoneros. En Rawson el año pasado se trabajó y se trabajó muy bien. No creo que nadie, ni la propia gente se pueda quejar. La marinería no se puede quejar de lo que cobraron”, dijo en relación a los resultados de la anterior campaña de aguas provinciales.
“Entonces, realmente, si se retrasara la temporada por la actitud nuevamente caprichosa de SOMU, me parece que es que ya es un tema serio que va a haber que empezar a evaluar otros caminos”, advirtió.
“NO PODEMOS PESCAR DOS MESES”
En esta reconfiguración del negocio del langostino, haber pescado menos en aguas nacionales y mejorado los precios, no necesariamente parecer ser el parámetro para próximas temporadas.
“No es si empezamos a pescar en marzo, abril, mayo o en junio. Lo primero que tenemos que hacer es sentarnos y acabar la negociación con el SOMU, porque lo único que hubo fue una tregua por la gente, el acuerdo fue solo por esta temporada. Yo que sé que voy a hacer el año que viene, si todavía no sé cuál va a ser la actitud del SOMU”, manifestó al evaluar que la prioridad es despejar los escenarios de conflicto.
Álvarez Castellano sostiene que “lo primero que hay que hacer es arreglar lo que no se ha arreglado. A partir de ahí habrá que ver cuál ha sido la evolución de los mercados y si hay que pescar en marzo o en qué momento. Somos empresas armadoras y no podemos pescar dos meses al año”, planteó.
“LOS BARCOS ESTÁN PARA PESCAR”
“Tenemos marineros, gente que depende de nosotros. Si no pescamos, la estiba no trabaja, la gente no trabaja, la ciudad no trabaja, las ciudades no tienen ingresos”, graficó sobre el impacto económico que implica operar menos tiempo.
Y agregó: “No sea que estamos jugando, yo eso para no estoy para nada de acuerdo en estar pensando en fechas del año que viene. No puedo planificar cuando estamos en una feria decir lo que vamos a hacer el año que viene. Me parece que no tenemos ningún argumento de ningún tipo. Yo el argumento que tengo es la gente y lo que es mi filosofía, que es trabajar y los barcos están para pescar no para estar parados en el muelle”, enfatizó
“CAPRICHO DE LIBERMAN”
Por otra parte, el presidente de Conarpesa diferenció cómo funciona la pesquería de langostino de aguas nacionales y la de Rawson. “El negocio de las colas no tiene nada que ver con el entero, ni de a bordo ni de tierra. Es otro negocio que es para reprocesar en terceros países, porque tienen mejores condiciones de mano de laborales de mano de obra y es otro negocio”, comparó. “Estoy de los dos lados y creo que puedo opinar pues hago más colas que es lo que pedimos al CFP y se nos negó gracias a (Carlos) Liberman”, reprochó.
“Me deberían dejar hacer más cola para atender otro mercado que es totalmente diferente del entero. No nos dejan por el capricho deliberado de Liberman, pero vamos a seguir insistiendo porque eso es lo que tenemos que hacer. El negocio de tierra es un negocio, el negocio de abordo es un negocio diferente, totalmente diferente. Hay que cuidar el negocio de a bordo para darle como al de tierra la posibilidad a las plantas de que puedan hacer entero o colas y hacerlo a bordo igual. Pero no quieren, no quieren el SOMU y Liberman porque tiene intereses vinculados”, denunció.
