María Soledad Schulze se convirtió en la primera investigadora de las ciencias sociales en incorporarse a la modalidad “Investigadora en Empresa”, a partir de un convenio entre el CONICET y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras. El proyecto analizará la cadena del langostino en Chubut.
La investigadora del CONICET y docente de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), María Soledad Schulze, se convirtió en la primera investigadora de las ciencias sociales en incorporarse a la modalidad de Investigadora en Empresa, tras la firma de un convenio entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP).
El acuerdo fue rubricado en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT) por la propia investigadora, el director del Centro Científico Tecnológico CONICET-CENPAT, Gonzalo Pérez Álvarez, y el presidente de la CAPIP, Agustín de la Fuente.
A partir de este convenio, Schulze desarrollará el proyecto “La actividad pesquera industrial en Argentina. Diagnósticos socio-laborales con foco en la cadena del langostino en Chubut (2006-2027)”, una investigación orientada a generar información y herramientas para abordar las transformaciones laborales que experimentó el sector pesquero en las últimas dos décadas.
La investigadora explicó que la iniciativa comenzó a gestarse a partir del trabajo que el Grupo de Estudios de Pesquerías del Litoral Atlántico (GEPLA), que dirige desde 2019, venía desarrollando junto a la CAPIP.
“Hace un tiempo comenzamos a evaluar la posibilidad de establecer un convenio institucional entre el CONICET y la Cámara. En ese proceso identificamos que este tipo de acuerdos suele implementarse en disciplinas tradicionales como la física, la química o la biología, y no tanto desde las ciencias sociales”, señaló.
Schulze indicó que, tras un año de gestiones administrativas, el CONICET aprobó la incorporación de investigadores de las ciencias sociales a esta modalidad de trabajo conjunto con empresas. “Logramos que se aceptara esta modalidad para trabajar de manera conjunta en el marco de la CAPIP”, destacó.
La investigadora recordó que su trayectoria académica está vinculada al estudio de las transformaciones que produjo el crecimiento de la pesquería del langostino desde 2006, particularmente en las provincias de Chubut y Buenos Aires.
“El objetivo actual es avanzar hacia el diseño de indicadores específicos, como los niveles educativos alcanzados por los trabajadores del sector, tanto en plantas de procesamiento como por los marineros. La articulación con CAPIP nos permite proyectar una investigación-acción: contamos con datos concretos, diagnósticos y estrategias metodológicas para el trabajo de campo, y ahora el desafío es co-diseñar soluciones efectivas a las problemáticas identificadas”, explicó.
Por su parte, el presidente de la CAPIP, Agustín de la Fuente, consideró que el convenio representa “una responsabilidad empresarial” y, al mismo tiempo, una oportunidad para fortalecer el vínculo entre la actividad productiva y el sistema científico.
“Tenemos muy claro que el camino es la asociatividad y la construcción de una mirada superadora basada en datos, relevamientos y todas las herramientas que aporta la investigación científica. El objetivo es la mejora continua y estamos convencidos de que eso solo se logra trabajando conjuntamente”, afirmó.
Desde ambas instituciones destacaron que el acuerdo constituye un antecedente para ampliar la participación de investigadores de las ciencias sociales en proyectos de vinculación con el sector productivo, promoviendo la transferencia de conocimiento aplicado a problemáticas concretas de la actividad pesquera.
