Durante 12 días, investigadores del CIMAS relevarán las poblaciones de peces y las condiciones ambientales del Golfo San Matías. El estudio permitirá comparar los resultados con los obtenidos en 2022 y 2024, cuando se detectó una recuperación de la biomasa de merluza, aunque todavía por debajo de los registros históricos.
Una nueva campaña científica comenzó en el Golfo San Matías con el objetivo de actualizar el diagnóstico sobre el estado de sus principales recursos pesqueros y evaluar su evolución en los últimos años. La investigación, denominada REDE 2026, se extenderá durante 12 días y estará a cargo de especialistas del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS), quienes realizarán los relevamientos a bordo del buque oceanográfico Mar Argentino, perteneciente al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).
La embarcación arribó el lunes al puerto de San Antonio Este, y fue contratada por el Gobierno de Río Negro para llevar adelante los trabajos. La campaña dará continuidad a los estudios realizados en 2022 y 2024, con el propósito de obtener información comparable sobre la abundancia, distribución, estructura de tamaños y condiciones reproductivas de las principales especies comerciales, además de relevar las características ambientales del ecosistema marino.
BIOMASA EN EMERGENCIA
Uno de los ejes centrales será determinar la evolución de la población de merluza, cuyo estado generó preocupación a partir de los resultados obtenidos en 2022, cuando se registró la menor biomasa de toda la serie histórica de estudios, lo que representa un estado de colapso.

En 2024, los resultados de la campaña REDE mostraron una recuperación significativa, con una biomasa estimada en 25.706 toneladas. Sin embargo, ese volumen todavía representaba aproximadamente la mitad de los valores históricos de referencia. A su vez, los investigadores detectaron una mayor proporción de ejemplares juveniles, cuya evolución hacia tamaños adultos requiere un seguimiento sostenido.
Los nuevos datos permitirán establecer si esa recuperación se mantiene, evaluar la respuesta de las poblaciones a las medidas de conservación implementadas y aportar elementos técnicos para definir los criterios de manejo de las próximas temporadas de pesca.
La investigación también abarcará otras especies de interés comercial, entre ellas la anchoíta y el langostino. En paralelo, se medirán parámetros ambientales como temperatura, salinidad, oxígeno y concentración de nutrientes, variables fundamentales para comprender las condiciones del hábitat y su relación con la dinámica de los recursos pesqueros.
DATOS PARA TOMAR MEDIDAS
El subsecretario de Pesca y Producción Acuícola de Río Negro, Gustavo Gualtieri, explicó que el objetivo es construir una serie de información que permita analizar las variaciones de las poblaciones a lo largo del tiempo, en lugar de limitarse a resultados puntuales. Según señaló, los relevamientos aportarán datos para determinar los niveles de extracción compatibles con la recuperación y conservación de los recursos.
Los resultados se incorporarán a los planes de manejo pesquero que la Provincia desarrolla junto con el CIMAS, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y representantes de los sectores artesanal e industrial.
CAPITALES ENERGÉTICOS EN INVERSIÓN PESQUERA
En ese marco, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que la expansión de nuevas actividades económicas en la región requiere fortalecer los controles, el monitoreo ambiental y la participación de instituciones científicas. El mandatario planteó que la generación de conocimiento es una herramienta necesaria para compatibilizar el desarrollo productivo con la preservación del ecosistema marino.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, relacionó los estudios científicos con las inversiones destinadas a mejorar la capacidad de procesamiento y comercialización de la pesca rionegrina.
Uno de los proyectos previstos es la incorporación de equipamiento de congelado y almacenamiento en la Terminal Pesquera Artesanal de San Antonio Oeste, con una inversión de US$ 220.000 provenientes del VMOS.
La iniciativa contempla la adquisición de maquinaria para el congelamiento de productos y la instalación de una cámara de almacenamiento. El objetivo es mejorar las condiciones de conservación de las capturas, ampliar las alternativas comerciales y disminuir la dependencia de establecimientos ubicados fuera de la localidad para completar etapas del procesamiento.
