Intercámaras de la Industria Pesquera, que nuclea a casi la totalidad de las cámaras pesqueras del país, se pronunció contra los actos violentos perpetrados por el STIA de Chubut contra la libertad de expresión.
El sector instó a no convalidar este tipo de acciones. “Intercámaras repudia y condena enérgicamente el episodio de violencia ocurrido este jueves en una planta pesquera de Puerto Madryn, en el que el periodista Nelson Saldivia fue agredido físicamente y amenazado a instancias de un dirigente sindical del gremio de la alimentación”, indicó a través de un comunicado.
“Según denunció la víctima ante la Justicia, el sindicalista José Díaz del STIA lo atacó y amenazó recriminando su tarea periodística en el ámbito de la actividad pesquera”, agregó.
En este contexto, el nucleamiento que integran las principales cámaras pesqueras de Argentina sostuvo que “la libertad de expresión es un derecho fundamental que permite a las personas comunicar sus ideas y opiniones. Estos hechos no deben quedar impunes y desde el sector pesquero expresamos acompañamiento y solidaridad con la víctima, repudiando todo acto de violencia, como así también defendemos la libertad de prensa y su rol en la sociedad”.
Asimismo, aseveran que “no hay ninguna posibilidad de que la violencia conviva con nuestro sistema democrático. Rechazamos cualquier forma de violencia e instamos a asumir el compromiso de aislar, no convalidar y repudiar este tipo de acciones”, planteó la entidad que agrupa a las entidades empresarias: Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores de la República Argentina (CAPECA); Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA); Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA); Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (CAABPA); Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera (AEPCYF); Unión De Intereses Pesqueros Argentinos (UDIPA); Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP); Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), y Cámara de Frigoríficos Exportadores de da Pesca (CAFREXPORT).
Finalmente, “expresamos el profundo respeto a la libertad de prensa y opinión, y enfatizamos que, a cuatro décadas de la recuperación democrática, la violencia no debe tener lugar, ni ser minimizada o naturalizada”, concluyeron.
