La Prefectura Naval Argentina detectó a un buque pesquero extranjero dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina, el cual estaría realizando tareas de pesca, por arrastre, geográficamente como referencia a la altura de Bahía Camarones, unos 165 metros dentro de las 200 millas.
Se trata del pesquero Bao Feng, de bandera de conveniencia de Vanuatu, que opera para empresas chinas,el cual fue detectado electrónicamente por el Sistema Guardacostas, una plataforma tecnológica líder en la región que integra diferentes sistemas de información para vigilar los movimientos de los buques, la cual es utilizada por el personal de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la Institución y fue instaurada por el Ministerio de Seguridad Nacional.
El presunto buque infractor fue detectado ingresando a la Zona Económica Exclusiva Argentina el 10 de enero en horas de la tarde y se mantuvo en el sector por aproximadamente una hora y media, navegando a una velocidad menor a 4 nudos, hecho que, acorde la normativa pesquera argentina, constituye la presunción de que la embarcación se encontraría realizando tareas de pesca.
PESCA INDNR
Según explicó Fernando Dos Santos, director de Policía de Seguridad de la Navegación y de Protección Ambiental de la Prefectura Naval Argentina (PNA), el buque fue identificado el sábado por la tarde mientras realizaba maniobras compatibles con pesca de arrastre durante aproximadamente una hora y 29 minutos dentro de las 200 millas náuticas.
La infracción fue detectada a través de una plataforma electrónica de última generación, provista por el ministerio de Seguridad y operada por personal especializado de Prefectura. El sistema integra información satelital y de posicionamiento automático, lo que permite monitorear en tiempo real tanto a los buques “colaborativos” -que mantienen encendidos sus equipos- como a los no colaborativos, que suelen apagar sus sistemas para evitar ser detectados.
“Hoy hay alrededor de 370 buques colaborativos operando legalmente en la zona adyacente, mientras que los no colaborativos forman parte de lo que se conoce como pesca ilegal, no declarada ni reglamentada (INDNR) ”, detalló Dos Santos.
MULTA DE 400 MIL DÓLARES
Cabe destacar que, la mencionada incursión no constituye un delito penal sino que, corresponde a una infracción a la ley N° 24.922 Régimen Federal De Pesca.
Dos Santos explicó que, dado que estos buques no pueden ingresar a puertos argentinos para descargar, la sanción se materializa a través de multas económicas. “Se investiga el caso, se determina que el buque pescó ilegalmente, se constituye el pago de una multa y se comunica a las autoridades del Estado de bandera”, señaló.

Es ese Estado el que luego intima al buque a pagar la sanción. Como referencia, el funcionario recordó que en un caso testigo de 2025, la multa aplicada rondó los 708 millones de pesos, una cifra que puede variar según el tipo de infracción, el tiempo de pesca ilegal y los antecedentes.
PERSECUCIÓN Y DISUASIÓN
La Prefectura también cuenta con facultades para realizar persecuciones en caliente, amparadas por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esto permite seguir a un buque más allá de las aguas jurisdiccionales una vez detectada la infracción, aunque en muchos casos la persecución se interrumpe si la nave no se detiene.
En situaciones extremas, incluso se puede recurrir a fuego disuasivo para obligar a frenar a un buque que intenta escapar, aunque no siempre se logra su detención.
“La clave hoy es la tecnología”, remarcó Dos Santos, al destacar el aporte de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) y los convenios internacionales que permiten acceder a imágenes satelitales, incluso de buques que intentan operar en la oscuridad del sistema.
Mientras tanto, la pesca ilegal sigue siendo una de las principales amenazas sobre los recursos del mar argentino.
