El CEO del Grupo Iberconsa en Argentina, Juan Pablo Basavilbaso, analizó el contexto de la industria en la actual coyuntura global de mercados y el escenario económico del país. La Seafood Expo Global de Barcelona permite echar un poco de claridad en cuanto a cómo se mueven los precios y los niveles de demanda de los productos pesqueros.
“Es una feria muy importante donde el empresariado argentino siempre trata de estar presente en la previa al inicio de la temporada de langostino, que nos da un poco de la visión de como viene el mercado. Es un año con incertidumbre, creemos que no va a ser un año de buenos precios, pero con la expectativa que tengamos buenas capturas y que podamos llevar adelante la temporada en forma íntegra”, evaluó el ejecutivo en contacto con PARTE DE PESCA.
El panorama muestra que “no hay excedentes de stocks, pero tampoco tenemos grandes niveles de pedidos. El mercado está tranquilo y se viene comportando de una manera más errática en los últimos años. Es decir, los compradores no están tan ansiosos por el langostino argentino y esperan que las empresas ya hayan empezado a pescar para asegurarse sus productos y no como lo hacían antes que lo reservaban previamente”, detalló sobre la dinámica que presenta la comercialización.
En el marco de las condiciones que impone el mercado, hay coincidencias en cuanto a que la producción acuícola de camarón, en volúmenes geométricos, pisa los precios. “Claramente el vannamei son productos que si bien son extremadamente distintos y la calidad de nuestro langostino es muy superior, el mercado lo ve como un complementario. Tal vez, nosotros no supimos o no pudimos despegarlos. Hoy, lamentablemente, siendo productos distintos, si el vannamei tiene sobreproducción como este año, hace que baje el precio y nos arrastre hacia abajo”, graficó.
Asimismo, Juan Pablo Basavilbaso reconoció que “la situación de las variables económicas de Argentina nos preocupa. Vimos con buenos ojos la devaluación, pero la inflación de los últimos meses ya nos ha equiparado a niveles del año pasado. El atraso cambiario que ya se empieza a registrar nos preocupa para los meses que vienen. Vemos como muy valioso que se intente controlar la inflación, pero sin una nueva devaluación se nos va a complicar la economía de las empresas”, concluyó.
