Carlos Eugenio “El Loco” Lima, acusado de asesinar al capitán y al primer oficial del buque petrolero Ayane en el Río de la Plata, se quitó la vida en su celda de la Unidad 9 de La Plata, cuando faltaba poco más de un mes para que fuera juzgado por el doble crimen cometido en 2021.
Lima se ahorcó en la cárcel platense. El hecho ocurrió el martes 29 de septiembre, pero trascendió en las últimas horas. El hombre debía sentarse en el banquillo los próximos 12 y 13 de noviembre, fechas previstas para la realización del debate oral por los asesinatos de Alejandro Daniel García, capitán del Ayane, y Juan Alfonso Pegasano, primer oficial de la embarcación.
El doble crimen ocurrió durante la noche del 22 de octubre de 2021, cuando el buque petrolero se encontraba fondeado en el Río de la Plata, a la altura de Punta Lara. La muerte del acusado, a pocas semanas del juicio, impidió que el proceso penal llegara a una sentencia.
En ese marco, Rodrigo Velasco, abogado de la familia del capitán asesinado, calificó lo sucedido como “un hecho muy grave” y cuestionó que Lima muriera mientras se encontraba bajo custodia estatal: “Una muerte en una situación que debía estar custodiada por el Estado, para que llegara a un juicio para el que faltaba muy poco”, lamentó.
El letrado remarcó además las consecuencias que la muerte del acusado tiene para las familias que esperaban el juicio y una sentencia por el doble homicidio. “El debate es el final de un proceso penal que termina con sentencia que es un deber del estado y no lo vamos a tener”, sostuvo y cerró con una dura definición: “Es un hecho de gravedad y yo digo que de alguna manera Lima volvió a matar a sus víctimas”.
“CORRETE QUE CON VOS NO ES LA COSA”
Lima se desempeñaba como tercer oficial de cubierta del Ayane y, según la reconstrucción judicial, en las horas previas al doble crimen había mantenido fuertes cruces con sus superiores. Uno de los tripulantes declaró que el día anterior había discutido con Pegasano durante una inspección de rutina de la Prefectura Naval Argentina (PNA), mientras que la noche de los asesinatos ambos volvieron a enfrentarse en el puente de navegación.

Poco después se escucharon los disparos que terminaron con las vidas de García y Pegasano. Tras los ataques, Lima recorrió sectores de la embarcación armado y se cruzó con otros integrantes de la tripulación. Al cocinero Carlos Banegas, quien le preguntó qué estaba haciendo, le respondió: “Correte que con vos no es la cosa. No tratés de convencerme, andá a tu camarote”.
“LOS MATÉ YO”
A las 23.28, el propio Lima se comunicó con el Centro de Control de Tráfico Río de La Plata de la Prefectura Naval y confesó lo sucedido. Según quedó asentado en el expediente judicial Lima anunció que “El capitán y el primer oficial están muertos, los maté yo. Y me voy a entregar, así que quiero que venga un guardacostas y me arreste. Listo, es tan sencillo como eso”.
Tras esa comunicación, Lima ingresó a la zona de consola de carga y el resto de la tripulación consiguió cerrar la puerta con cabos para mantenerlo retenido hasta la llegada de los agentes. La investigación quedó en manos del juez federal Ernesto Kreplak y, tras la confirmación de su procesamiento, el expediente fue elevado a juicio y radicado en el Tribunal Oral Criminal Federal N° 2 de La Plata, donde debía ser juzgado en noviembre.
