El presidente Javier Milei reafirmó este miércoles su fuerte defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas en su discurso ante la Asamblea General de la ONU, al tiempo que cuestionó con dureza a la la propia Organización de las Naciones Unidas por la ausencia de fortaleza para hacer cumplir sus resoluciones.
“Fracasaron en la tarea, permitieron el caos y el territorio internacional. Acompañaron dictaduras y votaron sistemáticamente en contra de Israel. Una organización que se propuso defender la soberanía de sus miembros miró para otro lado respecto a Malvinas. Malvinas es para nosotros una causa nacional”, dijo el Presidente argentino durante su discurso.
Además, Milei se preguntó: “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar de manera contraria?”. Durante su encendido discurso en Nueva York, Milei calificó a la ONU de “inútil” y expresó que “solo sirve para alimentar a una casta de parásitos”.
“La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto”, precisó.
Durante su alocución, el mandatario argentino se quejó por la falta de cumplimiento la resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976, que exhorta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar cambios unilaterales mientras persista la controversia de soberanía. Según planteó, medio siglo después de esa decisión las modificaciones continúan y la ONU no ha impuesto consecuencias.
Además, cuestionó el avance del proyecto Sea Lion, destinado a la extracción de petróleo en la cuenca Malvinas Norte. Milei afirmó que la iniciativa opera con licencias otorgadas por el Reino Unido, que la Argentina considera “ilegales e ilegítimas” por tratarse de recursos situados en un área cuya soberanía está en disputa.
“¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, preguntó ante los representantes de los Estados miembros.
El Presidente manifestó que el Gobierno argentino presentó notas diplomáticas, recurrió a mecanismos jurídicos y sancionó a empresas y proveedores vinculados con la explotación de recursos en el área en disputa. También indicó que envió al Congreso una ley de defensa de la soberanía nacional.
“Durante demasiado tiempo, los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva. Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”, dijo, al tiempo que advirtió al sector energético internacional que la Argentina busca atraer inversiones, en particular para el desarrollo de Vaca Muerta, pero anticipó que no será indiferente ante compañías que exploten recursos bajo lo que definió como una ocupación externa ilegal.
Milei ademas rechazó la posible aplicación del principio de libre determinación de los pueblos a los habitantes de las islas. En ese sentido, argumentó que la Asamblea General “ya determinó” en distintas resoluciones que se trata de una población implantada por la potencia ocupante en un territorio con soberanía pendiente de resolución.
