El Departamento de Pesca del gobierno británico ilegítimo que usurpa las Islas Malvinas anunció este miércoles la suspensión de la actividad pesquera dentro del Loligo Box (zona marítima destinada a la pesa de esa especie) durante alrededor de dos semanas, como medida precautoria ante la abrupta baja de biomasa de calamar Loligo detectada en la zona.
La decisión se adoptó tras un proceso de consulta con la industria pesquera y refleja, según el comunicado oficial, una posición compartida sobre que el cese temporal es el curso de acción más adecuado. El área pesquera del gobierno ilegítimo coordinó el mismo miércoles una serie de arrastres dirigidos a cargo de la flota comercial en toda el área, con el objetivo de obtener información más precisa sobre la distribución del recurso.
“Este enfoque precautorio refleja el compromiso del Departamento con la sostenibilidad del stock a largo plazo y la gestión responsable de la pesquería”, señala el texto, que anticipa nuevas actualizaciones cuando se disponga de más datos.
El calamar Loligo, o calamar patagónico, es una de las principales fuentes de ingresos de la administración británica en Malvinas. España controla buena parte de la captura mundial de la especie, principalmente a través de las 16 licencias que otorgan las Islas para operar en sus aguas, con volúmenes cercanos a las 50.000 toneladas anuales.
La prospección previa a la temporada, realizada por el M/V Monteferro entre el 3 y el 18 de febrero, había estimado la biomasa en unas 41.725 toneladas, con un rango fiable de entre 34.726 y 60.190, cifra considerada suficiente para sustentar una temporada comercial. Ese relevamiento ya mostraba un reparto muy desigual: 38.134 toneladas al sur del Loligo Box frente a 3.591 en la zona norte, donde alrededor de la mitad de los ejemplares muestreados se encontraba en un estadio muy temprano de madurez.
La pausa llega además tras un ciclo desfavorable en la otra pesquería de calamar del archipiélago. La temporada de Illex cerró el 22 de junio con capturas muy por debajo del promedio de la última década y en un contexto de encarecimiento del combustible, aunque el Departamento de Pesca y la denominada ‘Falkland Islands Fishing Companies Association’ coincidieron entonces en que no constituía un motivo de preocupación inmediata.
El calamar del Atlántico suroccidental está sometido a una presión creciente. El esfuerzo pesquero de la flota china en la región aumentó un 85 % entre 2019 y 2024, y entre 300 y 500 buques de bandera extranjera operan en el borde exterior de la zona económica exclusiva argentina.
Argentina, que mantiene un reclamo de soberanía sobre el archipiélago, cuestiona el régimen de licencias que administran las Islas. En julio, Buenos Aires promulgó la ley de adhesión al Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto de la FAO, el único instrumento internacional vinculante específicamente diseñado contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
