Representantes de la Prefectura Naval Argentina, CAPeCA, CAPIP y la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca analizaron la aplicación del Acuerdo de Ciudad del Cabo, la actualización de las normas nacionales y la responsabilidad de cada sector en la prevención de accidentes en la actividad pesquera.
El encuentro se realizó este miércoles en el Edificio Guardacostas y contó con la participación del Prefecto Nacional Naval, PG Guillermo Giménez Pérez; el director de POLINAVE, PG José Fernando Dos Santos; el Dr. Eduardo Boiero, en representación de CAPeCA y CAPIP; y el capitán Jorge Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca.
Durante la reunión se analizaron las exigencias técnicas y operativas que deberán afrontar los buques pesqueros a partir de la implementación del Acuerdo de Ciudad del Cabo para la seguridad de los buques pesqueros, cuya entrada en vigencia está prevista para febrero próximo. La aplicación de este marco internacional plantea nuevos desafíos para la flota y requiere adecuaciones tanto en materia técnica como en los procedimientos vinculados con la seguridad de las operaciones.
SIMPLIFICAR EL MARCO NORMATIVO
Otro de los temas abordados fue la necesidad de avanzar en una simplificación y optimización del marco normativo. Los participantes plantearon la conveniencia de revisar la cantidad de reglamentaciones actualmente vigentes y evitar una superposición de disposiciones, procurando que la actualización normativa permita mejorar los procesos sin resignar los estándares técnicos y de seguridad.
La definición de responsabilidades también ocupó un lugar central en el encuentro. En ese sentido, se evaluó el esquema de responsabilidades compartidas entre la autoridad de aplicación, las empresas armadoras y los mandos de los buques, con el objetivo de establecer con mayor claridad el rol que corresponde a cada actor en la prevención de riesgos y en el cumplimiento de las normas de seguridad.
FORTALECER LA PREVENCIÓN
A partir de ese análisis, quedaron delimitadas distintas responsabilidades. La Prefectura Naval Argentina tendrá a su cargo la fiscalización y actualización del marco regulatorio en materia de seguridad; las entidades empresarias CAPeCA y CAPIP, la adecuación técnica de la flota y el mantenimiento de los estándares operativos; mientras que la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca tendrá entre sus responsabilidades el cumplimiento efectivo de las normas durante las operaciones en alta mar y el ejercicio del mando conforme a las disposiciones vigentes.
Los participantes coincidieron además en la necesidad de fortalecer una cultura integral de la prevención dentro de la actividad pesquera. Entre los puntos consensuados se destacó la importancia de promover el autocuidado y la responsabilidad individual de cada tripulante, reforzar el respeto por la autoridad y la estructura jerárquica a bordo y garantizar el cumplimiento efectivo del marco normativo.
En particular, se remarcó que la seguridad no depende exclusivamente de los controles de la autoridad marítima o de las condiciones técnicas de los buques, sino también de las decisiones que se adoptan diariamente a bordo y del compromiso de cada integrante de la tripulación con los procedimientos establecidos.
AGENDA CONJUNTA
En el marco del encuentro también fue valorada la predisposición del director de POLINAVE, PG José Fernando Dos Santos, para atender los requerimientos planteados por la Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca. Desde la organización sindical destacaron asimismo el vínculo de trabajo construido con el funcionario para abordar cuestiones relacionadas con la seguridad de la actividad pesquera.
La reunión constituye así un punto de partida para profundizar una agenda de trabajo conjunta entre la autoridad marítima, las organizaciones empresarias y los representantes de los trabajadores del sector. El desafío será compatibilizar las nuevas exigencias internacionales con las características operativas de la flota pesquera argentina y, al mismo tiempo, avanzar en una normativa que permita elevar los niveles de seguridad y prevención en el trabajo a bordo.
