“La última vez que me comuniqué con él, me dijo que el día no estaba favorable para trabajar. Que estaba muy feo el clima”, relevó Luisa Torres, la esposa de Juan Carlos Gutiérrez, el marinero correntino de 46 años que cayó al agua desde el buque “Luca Mario” y es intensamente buscado en las frías aguas del Atlántico Sur a la altura de Puerto Deseado, a 160 millas náuticas de la costa
La mujer rompió el silencio en declaraciones a la radio LT7 AM900 de la ciudad de Corrientes, donde denunció demoras en la comunicación del hecho por parte de la empresa Solimeno de Mar del Plata, dijo que “nos enteramos por las redes sociales”.
Luisa Torres hizo un fuerte llamado para que no cese la búsqueda del trabajador marítimo, que desde hace 20 años, se desempeña en la actividad pesquera. “Necesito que lo encuentren vivo”, reclamó.
La esposa del marinero correntino oriundo de la localidad de Empedrado contó que vive momentos de “angustia e incertidumbre” junto a sus tres hijos a la espera de novedades del operativo de búsqueda.
“Él me dijo que el día no estaba favorable para trabajar”, relató Torres, confirmando que Juan Carlos Gutierrez le contó, en la última comunicación que mantuvieron, que advertía del riesgo que corría la tripulación debido a las condiciones climáticas adversas.
Según su testimonio, el marinero le envió imágenes del estado del tiempo poco antes del accidente, donde se podía observar que “estaba muy feo para salir”. Esta declaración coincide con las denuncias del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que cuestionó duramente la decisión de los responsables del buque “Luca Mario” de permanecer en altamar pese a las alertas de temporal emitidas por la Prefectura Naval Argentina. El gremio advirtió que, en ocasiones, se desoyen las recomendaciones de resguardo para priorizar la actividad pesquera, incrementando el riesgo para la vida de los trabajadores.
Luisa también manifestó su profundo malestar por la forma en que se enteró de la tragedia. “Me enteré por una hermana mía”, explicó, señalando que la información ya circulaba en medios y redes sociales antes de que la empresa se comunicara con ella.

A pesar de las condiciones extremas de la zona (ubicada a unas 160 millas náuticas al norte de Puerto Deseado) y de la magnitud del temporal, Luisa mantiene la esperanza. “Confío en que va a estar vivo, no voy a perder la fe hasta que lo encuentren”, expresó con firmeza durante la entrevista radial. La familia, compuesta por Luisa y sus tres hijos (dos varones y una nena), reclama una comunicación directa y constante por parte de la empresa o los compañeros de Juan Carlos. “Necesito que alguien me diga con certeza que siguen buscando”, rogó la mujer, quien se encuentra a la espera de noticias oficiales mientras el operativo de búsqueda, que incluye patrullajes marítimos y aéreos, continúa en la zona del accidente.
