Ante el inminente inicio de la temporada de langostino de aguas nacionales hay cierto grado de tensión a partir de la paritaria del sector de la estiba en Chubut. Desde el sindicato aseguran que la mayoría de las empresas ya firmaron el acuerdo, el gremio ratificó el 26% y circunscriben un eventual conflicto sólo a un grupo de empresas de estiba de Rawson.
Al tiempo que sostienen que esas empresas ya le cobraron un incremento del valor del servicio a las plantas de procesamiento a pesar que desde octubre de 2024, los estibadores no han tenido incremento salarial.
Desde el SUPA Chubut que conduce Alexis Gutierrez instaron a que las plantas de procesamiento muestren y hagan público cuanto pagan por la estiba y cotejarlo con lo que perciben los trabajadores.
“Hay que mirar factura por factura, tarifa por tarifa y zafra por zafra. Ahí se va a ver quién aumentó, quién pagó, quién cobró y quién todavía no recibió nada: el trabajador”, señaló el secretario General.
TARIFAS INCREMENTADAS
En función de esto, sostienen que la pauta salarial no implicaría un incremento directo del 26% sobre la cadena productiva, y exponen que
algunas empresas de estiba que aún no adhirieron al acuerdo paritario ya habrían incrementado previamente sus tarifas a las plantas pesqueras en porcentajes cercanos al 20%. Ese aumento habría sido trasladado a la facturación mucho antes de que se cerrara la discusión salarial con los trabajadores, explican desde el SUPA Chubut.
En este marco, afirman que ya durante la última zafra provincial varias plantas, armadores y dueños de embarcaciones habrían soportado un incremento tarifario cercano a ese porcentaje, sin que esa mejora hubiera tenido correlato alguno en los salarios de los estibadores. Es decir, la tarifa de la estiba habría sido actualizada hacia la parte superior de la cadena productiva, sin que el salario de quienes realizan materialmente las tareas de descargas perciba el incremento, esto es, los trabajadores de la estiba portuaria.
FOCO EN RAWSON
En ese escenario, desde el gremio dicen que el impacto real de la paritaria del SUPA sobre las plantas, armadores y/o dueños de embarcaciones no sería necesariamente del 26%, sino un diferencial bastante menor. Incluso calculan que, descontado el aumento tarifario ya aplicado por las propias empresas de estiba (conocidas y conflictivas empresas del puerto de Rawson), la incidencia adicional podría ubicarse en torno al 5% o 6%.
“Ya no se trataría solamente de si la cadena productiva pesquera puede o no absorber una recomposición salarial de la estiba, sino de quién se queda con el margen que algunas empresas ya vienen cobrando por anticipado. Si las tarifas fueron actualizadas frente a las plantas, armadores y dueños de embarcaciones, la pregunta que comienza a circular entre empresarios es por qué ese incremento no llegó todavía al salario de los trabajadores”, infieren desde el sindicato.
BAJO PRESIÓN
No obstante, reiteran que la pauta salarial ya la firmaron la mayoría de las empresas de estibajes. “Queda un grupo reducido de empresas de estiba que se resiste a firmar sin justa causa lo que la mayoría del sector ya aceptó y reconoció como posible”, dicen al tiempo de mencionar que “distintos armadores, dueños de barcos y titulares de plantas pesqueras padecerían una presión operativa concreta para descargar justa y exclusivamente con aquellas empresas de estiba que hoy -nuevamente- aparecen resistiendo la nueva pauta salarial del SUPA. Esa situación coloca a parte del empresariado pesquero en una posición delicada, porque termina condicionado por prestadores que ya habrían actualizado tarifas, pero que ahora pretenden presentar como inviable el traslado de una mejora salarial a los trabajadores”, mencionan.
REVISAR LAS TARIFAS FACTURADAS
En esa línea, el propio secretario general del SUPA Chubut llamó a los representantes de las cámaras empresariales a sentarse con los números reales sobre la mesa. Concretamente, propuso revisar las tarifas efectivamente facturadas durante la última zafra provincial, los aumentos ya trasladados a plantas y armadores, y la incidencia real de la nueva pauta salarial.
Reiteraron que no peligran las descargas en la temporada, porque el acuerdo ya cuenta con el acompañamiento mayoritario de las empresas de la actividad. Desde el sindicato entienden que el conflicto no estaría generado por los trabajadores ni por el sindicato, sino por un núcleo empresario de Rawson que pretende presentar como inviable una recomposición salarial que, en los hechos, ya habría sido parcial o sustancialmente anticipada mediante la actualización de tarifas trasladadas a las plantas. Esto lo sintetizan, en que “algunas empresas pretenden cobrar la estiba con tarifa actualizada, pero pagar salarios atrasados”. La pregunta incómoda es otra, quién se quedó con el aumento que plantas, armadores y dueños de embarcaciones ya habrían pagado, y por qué ese dinero todavía no llegó al salario de los estibadores”, concluyen.
