La temporada de langostino en aguas provinciales concluyó dentro de los parámetros previstos, en cuatro meses de operaciones de pesca se registraron desembarques declarados por 90.000 toneladas. A diferencia de la zafra anterior llevó más trabajo completar bodega, más lances y más horas de faena, pero en términos generales desde el punto de vista biológico, la especie Pleoticus muelleri, es un recurso estable que cumple parámetros de sustentabilidad.
Desde lo comercial, demanda existe y los precios no han sido malos. Desde lo económico y social, toda la cadena productiva ha estado en actividad con todo el impacto de derrame que genera la industria pesquera en las ciudades portuarias de Chubut.
Un dato por demás relevante es que toda la temporada se desarrolló sin alteraciones ni escenarios de conflictividad, primó la madurez de cerrar todos los acuerdos paritarios antes de comenzar la zafra, y eso aportó previsibilidad y disipó tensiones.
Por el contrario, las tensiones en la pesca han estado asociadas a la política y la reconfiguración de las relaciones de poder. A nadie escapa que notorio y público enfrentamiento que ha existido en el último año entre la cúpula de la CAFACh y el gobierno de Ignacio Torres.
El Ejecutivo rescindió el contrato con Red Chamber por el arrendamiento de los bienes de Alpesca, sin litación se los entregó a Profand, y con la misma velocidad lo dejó sin efecto y restituyó el control de la emblemática pesquera madrynense a la compañía norteamericana.
Para enmendar sus sucesivos yerros se promovió la creación de dos nuevos permisos de pesca, y tras un lockout patronal, el Gobierno debió dar marcha atrás, y allí se profundizaron las diferencias con la flota amarilla.
La administración provincial prometió mano dura, actualizó el canon pesquero y mandó a la Agenda de Recaudación a cobrar la deuda que tenía la flota amarilla. Desde la CAFACh promovieron la ruptura del bloque de diputados del oficialismo y en tratamiento exprés se aprobó la Ley de Ficha Limpia Pesquera que otorga al Poder Ejecutivo nuevas facultades para suspender o revocar los permisos de pesca otorgados por la Provincia.
Durante el Foro PescAR hubo una tregua momentánea, pero las diferencias entre Gustavo González y Raúl Cereseto no se han limado con el gobernador Ignacio Torres. En ese revoleo de favores mutuos pasó el estruendoso caso Carpintero, que ser evaporó en un mes, y por esas paradojas del destino, otro ex funcionario del extinto Mario Das Neves retomó la escena.
El histriónico ex ministro de Seguridad, Federico Massoni, que pocos años atrás denunció por evasión fiscal a los jerarcas de la CAFACh, ahora emprendió una nueva cruzada contra Ignacio Torres y el fiscal de Estado, Andrés Meiszner, y formuló denuncia penal por el presunto pedido de coimas a Red Chamber. Un tema que será de recurrente uso en la próxima campaña electoral, que no está muy lejos.
Massoni busca recobrar visibilidad y entrar en la escena pública, y ha confesado sus intenciones de anotarse en la carrera por la intendencia de la ciudad de Trelew; y en ese tren, tendría ya asegurado financiamiento con olor a langostino de Rawson.
NUEVO FUNCIONARIO VINCULADO A AIDAR BESTENE
Así las cosas, en ese contexto de fricciones y tensiones, el gobernador Torres ordenó una purga en la Secretaría de Pesca. Desplazó a Andrés Arbeletche y lo reemplazó por Diego Brandan.
Dentro de esa estructura se eyectó al director General de Pesca, Sebastián Cejas, un funcionario que venía ocupando ese cargo desde la anterior gestión y respondió siempre en forma directa al empresario Gustavo González.
La Dirección General de Pesca está ahora bajo el mando de Alexander “Potro” Williams, un empleado de planta, que también ha desempeñado tareas en el área de puertos, y quien es considerado un hombre de estrecha confianza y amistad del multifacético empresario Jorge Aidar Bestene.

Williams había publicado, días atrás, que cambiaba de área. “Hoy me han solicitado dar un paso al costado considerando los importantes cambios que se vienen en la política pesquera de Chubut”, publicó casi anunciando que le asignaban una nueva función, pero horas más tarde eliminó su cuenta de X.
Y, es que nadie resiste un archivo, y en la red del ‘ex pajarito’ suelen quedar los dedos marcados de críticas a un gobernador.


Con todo, Aidar Bestene volvió al ruedo en sus vínculos contractuales con el Estado chubutense. El gobierno de Ignacio Torres adjudicó el 14 de febrero pasado, a la empresa Sudelco S.A., la licitación para la obra de protección costera de Playa Unión por un monto de $5.560.426.063,04.
Un dato anecdótico: Sudelco es la misma empresa que tuvo a su cargo la fallida y frustrada obra del dragado de Puerto Rawson.
UN INGENIERO REEMPLAZÓ A “LA DOCTORA”
En esa purga ordenada por Torres también se desplazó de la Dirección General de Puertos a la abogada Gisela Fernanda Paola Silva, quien había aterrizado en el cargo por recomendación expresa del empresario Raúl ‘Tato’ Cereseto.
La funcionaria resistió todo lo que pudo, hizo ingentes esfuerzos y ‘gestiones’ a través de sus influencias para torcer la decisión del Gobernador, pero no tuvo éxito.
En un primer momento desde el propio Gobierno se barajó el nombre de un funcionario de la APPM de Puerto Madryn, aunque con el correr de los días se optó por un técnico que trabaja dentro del área. Se trata del ingeniero Agustín Pereyra que se desempeña en la Dirección General de Infraestructura Portuaria.
Los cambios en la Secretaría de Pesca se completaron con la salida de Walter Espinosa de la Dirección de Control y Fiscalización, un área dominada, en los últimos años, por la laxitud y poco apego a revisar el cumplimiento del pesaje de los cajones que se desembarcan en Puerto Rawson.
BISS Y LOYOLA, EN LA OTRA VEREDA
A nadie escapa, que el intendente de Rawson, Damián Biss, se ha ubicado en la vereda de enfrente del Gobierno Provincial y cobijado bajo la billetera de la flota amarilla; avaló y respaldó la fractura del bloque de diputados del oficialismo con la escisión de los legisladores Sergio González y Mariela Tamame.
En ese mismo momento, la intendenta de Camarones, Claudia Loyola, salió a destacar el trabajo conjunto con el intendente de Rawson, Damián Biss, y hasta lo posicionó como un potencial candidato provincial para 2027, lo cual no cayó bien dentro del gobierno.
Así las cosas, las administraciones portuarias “independizadas” de la Provincia, con mayor injerencia municipal, al parecer, deberán seguir esperando. Salieron de la lista de prioridades políticas del Gobierno otorgar a los puertos de Rawson y Camarones una administración descentralizada.
La creación de nuevos entes públicos no estatales con participación en los consejos de administración de representantes municipales, de la flota amarilla y la estiba es un proyecto que se baraja hace años para esos dos puertos que actualmente están bajo la órbita de la UEPP.
¿ARBELETCHE JEFE DE GABINETE?
La Seafood Expo North America reunió esta semana a actores importantes de la industria pesquera argentina. El subsecretario de Recursos Acuícolas y Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla, inauguró el pabellón donde se mostró al mercado americano los productos pesqueros que Argentina tiene para ofrecerle el mundo.
El intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, participo de la Feria de Boston respaldando las inversiones en su ciudad y promoviendo la llegada de nuevas.

A diferencia de eventos anteriores donde prefería ocultarse o mantener un bajo perfil, esta vez, el ex secretario de Pesca de Chubut, y representante provincial ante el Consejo Federal Pesquero (CFP), Andrés Pedro Arbeletche, posó sonriente ante cada flash que iluminaba la feria. Incluso, junto hasta quienes hace poco tildaba de ‘incumplidores seriales’.
Arbeletche contó, en confidencialidad, a todo quien quisiera escucharlo que su tiempo en pesca estaba agotado, pero que el gobernador Ignacio Torres le había ofrecido un desafío de mayor vuelo.
Aseguró que su ductilidad para negar mañana lo que afirma hoy, o retrotraer mañana lo que hoy revoca, le permitiría soñar con desempeñarse dentro del gobierno como Jefe de Gabinete.
Por ahora, solo son confesiones en Massachusetts.


